Preparar el primer café de la mañana. Elegir siempre la misma taza. Poner la mesa cuando alguien viene a comer. Servir algo, sentarnos y quedarnos un rato más.
Son cosas simples que hacemos una y otra vez hasta que encuentran su lugar en nuestra forma de vivir.
Cuando empecé a pensar RITUAL, me interesaba justamente eso: crear vajilla para ser usada, elegida y vuelta a elegir. Piezas que pudieran estar en una mesa preparada para una ocasión especial, pero también en un desayuno cualquiera.
Porque con el tiempo, algunos objetos dejan de ser simplemente las cosas que tenemos y empiezan a formar parte de nuestras costumbres.
Y esa idea también define cómo pienso cada colección. Yo creo el diseño y vos elegís cómo querés hacerlo parte de tu mesa: el color y el tamaño de tu colección. Recién entonces empieza su producción.
Me gusta pensar que yo hago la primera parte y que el resto sucede después. Cuando llega a tu casa. Cuando empezás a usarla. Cuando, entre todas las piezas, hay una que agarrás casi sin pensarlo.
Tal vez así es como lo cotidiano se convierte en RITUAL 🧡.